“Dulce”

¿Pensaste alguna vez en tus ojos?
tan marrones, hermosos…
desconcentras la mente del artista,
es difícil perderte de mi vista,
digna de estar en cista,
de deleitarte con poemas hermosos.

Sin querer nos transformas en despojos
con tus labios carnosos,
al cura transformas en nihilista,
observad la belleza de esa arista,
de la guapa alquimista.
Tus detalles son asombrosos.

No hace falta que hable de simpatía,
alguno te sigue buscando envido,
tesoro prometido,
puede que todo lo dicho te asombre.

Antes en Felix, ahora en Almería
creo que siempre nos hemos conocido,
pero algo nunca olvido
la ternura que contiene tu nombre.

“Anteros ganó la batalla”

Eros se creyó siempre victorioso
sólo por ser hermoso,
afiló sus flechas como venganzas,
amor con dolor provocan sus lanzas,
no daban esperanzas,
hijo mimado, el más caprichoso.

Anteros, tildado de rencoroso
y por ser perezoso,
sanaba el corazón, las añoranzas,
buscaba paz, evitando matanzas,
embelesan sus danzas,
de los dos hermanos, es el valioso.

Entraron en guerra los dos hermanos,
imaginad la dura situación,
en juego un corazón,
mucho que luchar, nada decidido.

Cruenta la batalla, como espartanos,
Anteros, valiente, con ilusión,
mas Eros, sin razón,
ganó el Dios del amor correspondido.