Trovadores de Bentivoglio vs Kevin Smith Followers

Los seguidores de ambos equipos que no hayan ido al municipal de Bentivoglio se deben de arrepentir de no haber difrutado de un partido digno de llamarse “espectacular”.

El partido adquirió un ritmo trepidante, ya que empezaban atacando los Trovadores pero las ratas rápidamente recuperaron la bola gracias a la velocidad imprimida por los corredores de alcantarilla, encabezados por Amy, poniéndose rápidamente 0-1 en el marcador por medio del roedor antes nombrado.

No tardó en responder el equipo local, que por medio del preciso pase de Joe Petruck, consiguió sacar adelante una gran carrera de Mark Knoflo, el cual esquivó la enmarañada defensa de los Followers por su increíble agilidad y a la sempiterna ayuda de sus blitzers, provocando el empate con tiempo por discurrir en la primera parte.

Los chicos de Emiliakus atacaron con una consigna clara, irse por delante al descanso para recibir y aumentar la ventaja. El patoso del primo Walter buscó el pase a pocos minutos del final, que salió desviado, pero la afición está siempre ahí y un espectador anónimo (decían que tenía 2 orejas redondas muy grandes y el color de su pelaje era negro excepto en su tez…) que, además de darle el balón de nuevo, le salvó la vida cuando lo echaron al público. El balón rebotó en la zona de TD y los Trovadores trazaron la jugada perfecta hasta que cayó Joe Satrino y facilitó el TD del pillo de Randal que seguía de palomero.

2-1 al descanso y los roedores recibían el balón.

Salieron al campo tras la reanudación buscando la jugada más rápida posible, excelsamente concluida con el segundo TD de Amy (tercero del equipo) y la asistencia de Brody. Los Trovadores no dieron su brazo a torcer y buscaron acercarse en el marcador y entonces resurgió el espíritu ganador y la casta de Mark Knoflo, anotando el segundo en sus espaldas y en la de su equipo.

Con el 3 a 2 y con lo poco que quedaba hasta el final, otra vez el primo Walter intentó crear una jugada de las que hacen época, pero acabó como siempre, hecha un desastre… Intentó dar una bomba larga que acabó en fumbble y Steve Vain inició lla contra en busca del contraataque que encarrilara el empate pero la rápida intervención de Dante en el apoyo y Bob en el placaje creó un halo de luz en la búsqueda de cuarto TD.

La jugada era la siguiente: organizar una defensa por si todo fallaba, Brody se colocó en la línea de TD y el línea pasado a héroe en este encuentro, Bartlebi, le rezaba a la Rata Cornuda porque tuvo que esquivar a Amad Mozari, pillar el enmarañado balón, arriesgar con dos zancadas complicadísimas y ejecutar una bomba larga. Todo le salió y se esperaba de forma impaciente a la caída del balón por parte de los 2 equipos, ya que nadie esperaba que un linea se pusiera los galones de mariscal de campo en los momentos que la bola pica. La pelota cayó del cielo en las manos de un incrédulo Brody llevando el cuarto a la cuenta de su equipo.

Todas las ratas no quisieron saber nada más del partido, ni escuchando a su incoherente entrenador gritar cual pescadero, dándole la posibilidad a Richie Blackman de ajustar un poco más el resultado.

3-4 para los visitantes pero para mí, señores, que la afición de los dos equipos tienen más guasa que una chirigota que llega a la final en el Falla, porque consideraron como los mejores del partido a Ynwa Mástil que no disputó un minuto y al admirado por su torpeza del primo Walter.

Esto fue todo lo que pasó en el muncipal de Bentivoglio.

Os informó Raditude Emmental, del gabinete de prensa del Kevin Smith Followers.

“Estar en el sitio equivocado a la hora equivocada”

Sé que son las cinco y media de la mañana y que puedo hacer veinte mil cosas mejores que escribir, pero no estoy donde soñé estar.

Soñé que mi país era una sonrisa blanca impoluta, que mi vida era una pista de baloncesto con suelo de parquet, que estaría acompañado de alguien con quien compartiría algo más que mi vida, que no necesitaría dinero pudiendo vivir de la amistad y el respeto al resto del planeta… pero todo era parte de una burbuja mientras dormía.

Ahora mismo ando en la recepción de un hotel en la cual el recepcionista está dormido, escribiendo que durante los últimos cinco años nada ha salido como yo he querido, me he enamorado de alguien que no he llegado a tocar y que posiblemente no recuerde que existo pero, sobre todo, he sido una carga para mis familiares y amigos, haciendo gilipolleces de dimensiones desproporcionadas, tracionando todo lo que creí sagrado antaño. Me alejé de mi entorno mudándome a novecientos kilómetros para buscar una felicidad compartida (ellos felices por no estar a mi lado, yo feliz por vivir en libertad). Esos tres meses han sido los más felices de mi vida.

Recuerdo con especial cariño la noche de lluvia en la que no quería cubrirme de ella, si no tenerla presente en todo momento, nadie comprendía que en aquel momento no era yo el que lloraba por dentro, si no que el cielo hacía que se evaporaran mis lágrimas expulsándolas por medio de sus nubes.  Adoro la lluva y vivo en un lugar demasiado seco, tanto que no me siento de este lugar en muchas ocasiones.

Con esto quiero decir que por dentro soy un torrente de lágrimas añorando una tierra que he hecho mía, a unos amigos que siempre estarán cerca aún contando la distancia y a una casa y a un hemano que siempre se mantendrán en mi vida por mucho tiempo que pase.