Giros, entradas, medidas, miedos, alegrías.

Mirando dos soles color miel
dentro sus ventanas rojas…
contemplo cómo acaricia las cuerdas,
como cada nota me ata, me cautiva.

¿Qué magia es esta?

Entiendo la letra de tus hechizos
y me pierdo en tus cantos de sirena…
cada fonema me hipnotiza,
pierdo la noción del tiempo.

Has sacado la sonrisa a este bufón
convirtiendo el silencio en tu sonido.

Un hechizo más que sale de tu voz…
Do, re, mi… si, la sol.

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Insomnio (el porqué no puedo dormir)

¿Que me olvide de ti?

La mayor ilusión que mantuve.
La luz de mi camino.
La dama de este vagabundo…
La causa de este poema.

Brillaban tus ojos en cada letra.
Marcaban mis latidos tus pasos.
Afloraban mis ganas de vivir…
Pero esta vida pide otra.

Una vida en la que sea yo,
en la que otro “nosotros” me deje soñar
y que mis sueños vuelen,
que mis alas no dejen de batir
y mantenga mi alma libre.

Necesito olvidarte.

Astronomía Avanzada

Mientras voy acariciando…
en tu cuerpo dibujando
con el tacto de mi boca,
rígida como una roca,
las sábanas va rasgando.

Cada curva suya es bella,
sus pies, sus manos, su ombligo…
quiero ser más que su amigo,
caballero con doncella…
sigo soñando con ella.

Oh la la!

Maga de tierras francesas,
me hechizas mientras me besas,
renazco al tocar tu piel,
tus senos saben a miel
y mis ganas nunca cesas.

La magia vuelve desmedida:
todos tus labios dan vida,
mi lengua juega contigo,
tu voz bailando conmigo
y tu cama cual guarida.

(Poema presentado al II Concurso de poesía erótica Diversidad Literaria)

5 años de Emi Eat World

¿Cómo decirte lo que me has aportado?
Las lágrimas vertidas,
las risas provocadas,
las nuevas aventuras…

Qué más me puedes dar
si me ayudaste a escribir,
si me trazaste una idea
si me hiciste sonreír con solo haberte creado…

Mil ochocientos treinta días
y sus correspondientes noches
llenan un hueco que inspira,
una risa llena de felicidad
y un bolígrafo que no cesa de escribir.

No respirarás,
tu corazón no palpitará,
nunca me hablarás…
pero te siento muy vivo.

Pimienta Rosa

Buscando dónde comer, iba con prisa
por las cuatro calles, desubicado
encontré aquel “bistró” recién pintado
y contemplé la más bella sonrisa.

Buena música, como fresca brisa
menús con “swing” y de tapeo variado
muchas alegrías ya me habéis dado
¡Grandes Manu, Anaís y Luisa!

Desde inicio me siento pimentero
mas no sé describirlo en prosa
y agradecéroslo en verso prefiero.

Quiero dejaros una última cosa
y no puedo dejarlo en el tintero:
mi segunda casa, Pimienta Rosa.

Romance del pasado… pero muy presentes (I)

Manchando mil papeles
con restos del pasado,
con antiguas batallas…
y en ninguna he ganado.

Tus ojos, mi derrota
tus labios, lo buscado
mi tiempo, ya perdido
un sueño inacabado.

Malditos los silencios
que dejan helado
malditos mis recuerdos
y no estar a tu lado.

Para aguantar, mis lágrimas,
sentirme liberado
de lo que pudo ser
y jamás ha llegado.