Termonuclear
Sentado en el banco que hay justo delante de la cafetería en la cual quedamos por primera vez, con un muñecote en las manos (mis “vicios” siempre presentes…) esperando a que vinieras y pensando en que la lotería tenía tu nombre.
Mis cascos con una canción repetida, aunque siempre fuiste otra canción para mí y la conociste más adelante, porque en aquel momento me apetecía oír la voz de Coque Malla mientras esperaba a que llegases.
Ensimismado con mi música y mis hobbies te vi llegar: Ibas con unos pantalones piratas, una camiseta azul y tu sonrisa por bandera. Entiende que me ensimismara por un instante, eras una chica que me tenía encandilado desde hace tiempo y que ese dato lo desconocía todo el mundo, ya que cuando estoy interesado en una chica no lo publico a los cuatro vientos, simplemente lo siento a mi manera.
En esos momentos todo me daba igual y aquel día sigue en mi cabeza como uno de los más especiales de mi vida.
El resto de la historia se quedará entre tú y yo. Lo único que quería hacerte saber es que “Termonuclear” fue la canción que acompañaba a ese sueño.
Solamente te pido que si en alguna ocasión lo lees, me hagas una perdida para que suene esta canción en mi móvil y me saques la última sonrisa.
“Y al final, cuando perdimos los poderes, aún sabíamos volar.”


Manual de autoayuda